martes, 23 de marzo de 2010

Herodotux va a la génesis de un conflicto


Primera Parte

Un día en Novorikanov, el 24 de julio del año 3124 d.C, aunque esto de las religiones era un tema no muy hablado, Herodotux se encontraba en unas viejas ruinas, al noreste de donde vivía. Exactamente, a más de 12.333 Km de su lugar de investigación.

Cuando urgó y urgó, se encontró con una gran sorpresa: existían armas, túneles, símbolos provenientes de aquel funesto siglo llamado XX, donde existió conflictos, intolerancia, rencores, venganza, injusticia económica y social, y se alzaban dos poderes, que se disputaban el dominio del mundo, que eran representados por la URSS y EE.UU. (aunque el primero desapareció cerca de mediados del siglo XXII d.C; se preguntó:
-¿Qué extraño lo que encontré? Estos cascos, túneles secretos y entramados que me intrigan cada vez más sobre estos posibles orígenes. Necesito consultar los archivos en la Biblioteca Oriental de Sideria, donde estaba antes EE.UU.-.

A estas alturas, EE.UU., cayó en terribles conflictos y contradicciones dialécticas, que hicieron sucumbir su maquinaria de guerra, incapaz de enfrentarse, en ese entonces, a pueblos descontentos, que en el entonces de Herodotux, dominaban el mundo, que eran los chinos y la India, aunque decaen progresivamente, en poderes más localistas como en el Oriente Medio y al sur de Sideria (América del Sur). Ese mundo ya no domina el inglés, solo domina otros idiomas, que aparte del lugar donde encontró este derrotero, no se sabía el idioma.

En fin... El problema será determinar de donde viene esto. Al llegar a la Biblioteca Oriental de Sideria, encontró que correspondían a un pasado arcaico: eran bunkeres alemanes de la Segunda Guerra Mundial, que apareció en este mundo el 1 de septiembre de 1939. Ese idioma, en los escritos era intrigante, (aunque se tenían registros de él), por lo muerto y no vigente. Entonces Herodotux, consultó expertos en ese idioma,descifrándole y añadiéndoles más claves a su base de datos, dentro de su capturador del tiempo.

Recordando esto, tuvo una idea: -¿No será mejor que vaya allá? Podré dilucidar más de lo que muestra esto, aunque ya se sabe, que el propio tiempo humano es muy relativo y variable, como un día en las lunas de Kerik, llueve mucho, hace frío mucho y puede hacer calor mucho. Entonces fue y acudió, fiel a su espíritu aventurero al Profesor Alextinax. Al llegar le manifestó: -Profesor: necesito nuevamente su ayuda- el profesor con su paciencia y atención le dijo:- ¿Será otra de tus aventuras por dilucidar lo que has investigado? Herodotux respondió: -¡Por supuesto!- .

Luego de afinar todos los detalles, partió en su interminable ciclo, aunque su archienemigo Tarik, sabía de sus intenciones y planeó: -Ahora en esta guerra lo acabaré. Es más fácil estar en la vida común, pero en efervescencias políticas, militares y sociales, es difícil escapar, y seré yo quien lo acabaré. ¡jejejeje!-.

Ahora seguirá esta guerra, entre enstos dos, por la lucha entre que realizar historiográficamente y arqueológicamente, pero con sabor a panzer y spitfire.

Segunda Parte

Desde que partió Herodotux, con la famosa máquina del tiempo, pisándole la cola, el envidioso y siniestro Tarik, una de esas interferencias que ocurren en forma inesperada, alteraron la ruta de estos dos protagonistas. Como suele suceder, a veces en la cuarta dimensión, ocurren problemas dentro del marco espacio-tiempo, que alteran la trayectoria de cualquier viaje, tal vez, por los propios caprichos de la física, como por la subestimacion de la caprichosidad y relatividad del señor tiempo.

En fin... A pesar de los percances, Herodotux cayó en uno de los países más bellos de Europa, que es Polonia, cayendo en la campiña, cerca de una aldea al lado del río Vístula, a muy pocos kilómetros de Varsovia. Simultáneamente, Tarik cayó en Berlín, donde quería caer Herodotux, para averiguar de aquel pasado que le intrigaba. Esto sucedió el 15 de agosto de 1939.

A pesar de las trivialidades del tiempo, Herodotux al llegar al Oriente de esa Alemania que quería investigar, encontró fuentes históricas más ricas para poder dilucidar el problema de los túneles subterráneos, encontrados en lo que en su época fue Berlín. A pesar de esto, Herodotux era firme a la creencia que el pasado debia conocerse desde abajo, y no apelando a élites y a personajes.

Mientras llegó a la aldea, Herodotux mediante su cinturón camaleón, canbió su fisonomía, porque era conciente, como se lo aconsejó muchas veces el buen profesor Alextinax, que no debía crear impresiones en ese pasado al que llegaba. Al llegar, mediante su capturador del tiempo, que tenía formato para polaco, llegó y se acercó a la aldea, exclamando:- ¡Disculpe señora! ¿En donde estoy?-. Esta señora le contestó: -¿Eres forastero?. No sabes que estás en Chelmö, que queda cerca de Katowice y más cerca de Varsovia. Además, ¿No sabes de las preocupaciones que estamos inmersos? Herodotux, con cara de verguenza, y demostrando su afabilidad, sencillez y nobleza dijo: -¡discúlpeme! ¡En verdad lo siento! Sólo que estoy un poco cansado y algo confundido, porque tenía nociones que este pueblo, como todos los polacos era alegre, pero se les nota su cara de angustia y preocupación.- La aldeana le respondió:-Así es. Es por eso que nos estamos preparando, porque existen rumores de una guerra, que encabezará un loco, al oeste de nosotros. Es una tal Adolf Hitler¿Lo conoces?. Herodotux respondió: -¡Sí!, he oido hablar de él.

Luego la señora lo llevó hospitalariamente a su casa, ofreciéndole comida, con ese sentido de hospitalidad, que muy pocos ven en tiempos de desconfianza e incertidumbre, demostrando que la cortesía y el corazón es más fuerte que una espada y unos gritos de guerra. Al llegar, Herodotux se encontró que era la familia Lévi Bawmstein, una familia de campesinos judíos, que tenían muchas razones por temer, frente a lo inminente y horrible que se acercaba para el mundo entero.
Después de comer y dormir, Herodotux, agradeció la hospitalidad y dijo ayudar. Para ello, le recomendó el señor Jakob Lévi, que fuera a Varsovia, para enterarse de lo que ocurría y así obtener más información, para llegar a Berlín, porque Herodotux les dijo que era un "periodista". Así lo hizo y se fue el 24 de agosto de 1939.

Mientras tanto, Tarik estaba dentro de la capital del Tercer Reich. Usando sus artimañas, se disfrazó de un oficial de la Wehrmacht, para poder enterarse de la situación y usarla a su favor, para perjudicar a Herodotux. En los desfiles previos, que se daban en la urbe germana, se veía mucha propaganda alusiva al führer. Era como una divinidad. Cada una de sus manifestaciones, como los pomposos e imponentes desfiles, demostraban la intolerancia y la militarización histérica de la sociedad. Una sociedad que adoraba a su líder como un Dios, que se le debía respeto y adoración. Mientras cruzaba la capital berlinesa, justo en sus momentos de distracción, lo llamaron por otro nombre: -¿Usted es el Herr Kommandant, Klaus Reismann-. Tarik, sagasmente respondió: ¡Sí, soldado. El mismo! Luego del tradicional saludo, ¡Heil, Hitler!, se dirigieron a una reunión con el mismísimo Führer para coordinar el "nuevo posicionamiento al Este".

Tercera Parte

En ambos mundos, uno cerca del Vístula y otro cerca del Spree, existía un sentimiento único: la guerra es inminente. Ante estas dos visiones, una de Herodotux y otra de Tarik, quedaba los preparativos frente a una gran tensión que está en vísperas a la Segunda Guerra Mundial.

Desde ese viaje, que recorrió con esa hospitalaria familia polaco-judía, Herodotux llegó a una de las capitales más bellas del siglo XX. Esa capital, en la cual, se observan músicas aún conservadas de Fréderic Chopin, de una ciudad símbolo del nacionalismo mundial (como lo fue París), aunque en el año en que vive Herodotux; el tiempo, las guerras y el modernismo, han cambiado esta urbe gloriosa, en este tiempo, ya que la mayor parte de la población ya no prefiere Europa, por lo desértico y caluroso. Siguiendo con esto, esta mágica tierra y esta capital, estaba en una turbulenta efervescencia, producto de la tensión internacional: todos preocupados si el tal Hitler invadiría Polonia. Si respetaría tales tratados impuestos con Pilduski, si existía la maqinaria de guerra para contenerlos, etc. En ese momento, Herodotux llega a la capital y habla con un citadino varsoviano: -Señor:¿Qué acontece? ¿Cree que habrá guerra? Le responde con cara de duda: -No lo sé. Pero mi propia instuición de hombre con experiencia me indica que puede ser inminente, aunque no estamos preparados ni siquiera para mover una sola bayoneta-. Aunque esa expresión era "despreocupada y con algún acierto", la realidad indica otras cosas.

Mientras Tarik, aprovechando su posición dentro de la Wehrmacht, indagó cada una de las maniobras pensadas en Polonia, aunque siempre existía el sentimiento de una inminente guerra. Aunque si se ve detenidamente, Tarik, torpe e ingenuamente, en una de esas reuniones como oficial, le manifestó a generales de la talla de un Von Manstein, Rommel, Jodl y al mismo Führer. Es más, intervino, aunque...-¿Si iniciamos una guerra luego, Mein Führer? Contestó Rommel y Göring: - ¡Es una locura! No podemos precipitarnos. polonia esu objetivo fácil, pero están esos bolcheviques detrás de ellas. El Führer contestó: !Acá decido yo¡ Aunque se acabe luego e Inglaterra y Francia nos declaarte la guerra, y luego esas ratas comunistas, les aseguro que ganaremos como Siegfried y Parsifal.- A toda esa discusión, se llegó antes a un tratado con la URSS, que se firmó con el astuto y hábil diplomático, Joachim von Ribbentrop, de no agredir, de parte de la URSS, a Alemania, dejando el lado de los ríos Oder, Vistula y San, para la Unión Soviética. Era el famoso tratado Molotov-Ribbentrop.

Con todas las armas cargadas, desde bayonetas, aviones como los Messermith y "Stukas"; los Panzer, entre otras armas mortíferas, se estaba preparado para todo. Aunque, cínicamente, Hitler decía que no se atacará Polonia, con la constante advertencia de Chamberlain y Daladier(Primer Ministro de Gran Bretaña y el segundo de Francia).

Frente a esta bomba de tiempo, Herodotux estaba en una calurosa mañana en Varsovia, el 27 de agosto de 1939. Ya se respiraba esa aire del "fantasma alemán". De ese belicismo Wagneriano, que con esa daga quería ensartar a Polonia, dejándola, de por sí sola, frente a una URSS, que la abandonaba. Herodotux, cambió su fisonomía y decidió infiltrarse en el Ejército Polaco, llegando a ver algunos soldados. Al infiltrarse, se vió que si podrían marchar hacia el oeste, pero sería como combatir con David y Goliat. En la conversación dijo- ¡Ganaremos, camaradas! (disimulando, sabiendo que no pasará) Les ganaremos a los alemanes, y estaremos tomando vodka y cerveza en Berlín.- Un soldado dijo- Ojalá que Dios te escuche, porque esta nación, creo, ya está en su tumba, aunque sigue viva-.
La sensatez era algo natural, aunque la bravura y el valor patrio, en contra de un invasor era evidente. Luego Herodotux, no sabía que se encontraría con su enemigo. Pero con posiciones diferentes, y roles diferentes. Uno de "semidios" otro de un soldado de frente. Lo mismo pensó Tarik.
Cuarta Parte

Cayó en Europa, después de aquella incierta noche de 29 de agosto de 1939, una "alienación colectiva"; una calma rara que es muy parecida en la agonía de cualquier ser. Mientras Herodotux, para poder recabar más información y llegar a Berlín sigilosamente, es ya un miembro íntegro de Ejército Polaco. De la otra orilla está Tarik, que piensa obtener mejores datos de Herodotux como alemán, pero no se imagina las sorpresas que la propia vida le depara. Cuando todos piensan que Alemania no tomará vodka, ni pisará la tumba de Casimiro "el Grande", esa ingenuidad no era correcta. Era como esa frase hecha por otro conquistador sediento de poder y ambición: "la suerte está echada".

Mientras los alemanes estaban confiados que Dantzig y Memel serían suyas, los polacos creían que no lo harían. Cuando estaba en su posición militar, Herodotux comentaba con excepticismo con sus compañeros soldados: -Muchachos: a pesar de tener bayoneta y fusil, junto con estos cañones y cascos ¿Habrá guerra?. Sus compañeros le respondieron: -No creo. Esto es un mero show para "presumir". Esto lo desmintirían los hechos. Luego de esa tertulia, en Berlín, desde el "Sumo" Führer, hasta el mínimo germano, etaban seguros de una inminente guerra, para mejorar el "leversraum" germano y concretar los anhelos de una Götterdämmerung wagneriana. Los Messermith, los Panzer, los "Stukas", los cascos prusianos, las cruces de hierro, el volkheist, los soldados, las S.S., la gente, todos estaban impacientes de ese sádico pensamiento. Era como devorar una presa cuando está servida en un plato. En este sentido, está el propio Tarik con el Estado Mayor de la Werhmacht, discutiendo el propio teatro de operaciones. -Al parecer, nuestra victoria será fácil. Todos, malévolamente, están seguros de atacar a la inocente nación, junto con la sonrisa de Hitler y sus más cercanos jerarcas nazis, como Himmler, Goebbels, Hess, Goering, Ribbentrop, Rossenberg, y otros.

Mientras pasaba con su destacamento, se encontró Herodotux con la familia que lo ayudó. Era la misma familia Lévi Bawmstein, con el señor Jakob Lévi, entregándole un gran mensaje de esperanza: -Hijo no te desesperes frente a la guerra, aunque ocurra una masacre la vida triunfará sobre la muerte. La luz prevalece sobre la oscuridad, aunque con un ínfimo rayo. El talmud lo explica con la frase, "el que salva una vida; salva a todo el mundo".

Caía un día terrible, con un amanecer, que aparentemente alegre, removería todos los corazones. Desde todo el mundo, el alfa y el omega, el bien y el mal. Cae el 1 de septiembre de 1939...

Quinta Parte

Aquel día del 1 de septiembre de 1939, era un día como cualquiera de fines de verano en Europa del Este. Existía una calma, pero esa serenidad característica de los funerales o de días tristes. Mientras ambos bandos se movían por los dos frentes, entre polacos y alemanes, y rusos coludidos con alemanes; mientras veían lo inminente de este conflicto, franceses y británicos, los dos ejércitos se movieron uno a cada lado como si se tratara de cualquier operación militar que ocurriera en el pasado. Los alemanes entonaban sus marchas, llenas del volkheist wagneriano; mientras los polacos cruzaban con inseguridad la zona, aunque con el patriotismo de Chopin, o el que aprendieron de Herder.

En Leipzig, cuando avanzaba con mucha seguridad la Wertmacht, Tarik se preguntaba si podría encontrar a su rival y sorprenderlo para ver si de alguna forma podría triunfar sus ambiciones al deshacerse del él. Cuando cruzaba con su batallón, pensó: -¿Dónde estará el impertinente de Herodotux? Tal vez sea la oportunidad para acabarlo y deshacerme de él. Así podré tener ese prestigio, y arruinar su carrera. No son muy buenos los apuntes y fuentes que he recolectado. Sería buena idea apoderarme de su capturador del tiempo, que le construyó ese viejo de Alextinax ¡jejejejeje!-. Es así como avanzaba con los famosos panzer, esta suerte de historiador y arqueólogo, que trataba de usar una coyuntura, para poder eliminar a un rival, y salir a la fama, con una pluma de hierro, y que escribía con sangre.

Del otro lado, en ese trágico día, Herodotux avanzó con su batallón, como soldado, y pudo darse cuenta de las condiciones que surgirían para ese día: se veía valor. Ese valor por amar la libertad, la igualdad. Ese valor por luchar contra el dictador, el tirano. Esa libertad para acabar contra ese mal, contra ese mal que cree que sus intereses egoístas pesan más que la vida, que la dignidad, que el honor, que la tolerancia, que el amor. Todo eso lo tranzan con el odio, la hipocresía, la irracionalidad. En pos de su mein führer. En ese instante, Herodotux conversaba con los soldados: -Pareces extranjero. ¿De dónde vienes?- El dijo: -Vengo de una tierra que no es muy diferente a la de ustedes: también tiene tragedias, maldad, ambición, codicia e injusticias. Sin embargo, siempre existe esa esperanza por reconstruir las cosas, y por construir un mundo mejor.- Todos le dijieron: - Entonces si eres un amante de la paz ¿Porqué estás acá en la guerra como soldado? Además, ¿Qué te mueve por ver estas cosas, si podrías estar en tu casa seguro, para no pasar lo que nosotros estamos pasando?-Les respondió Herodotux:- Me mueve la injusticia, y me mueve mi pasión: la historia y la arqueología. Pienso que no es necesario estar encerrado como monje eremita para saber más. Para eso vas a la calle y la mejor biblioteca es la gente. Además, es lícito luchar por una causa justa. Justa en el sentido que para mantener la paz, se debe luchar por ella. Además no nos inquietemos ni nos preocupemos. Ellos tiene botas que pisan fuerte, y tanques que destruyen grandes murallas; pero nustro espíritu y nuestros corazones, jamás lo aplastarán ni con un arma que destruya a todo el mundo.-. Todos, después de esto quedaron maravillados, al llegar a su grupo de batalla.

Sin embargo, esa alegría no duró: apenas llegaron a su división del ejército, se acercaron como el demonio miles de tanques panzer y aviones messermith y stukas. Estos eran como quimeras y como dragones, que serpenteaban. Mientras Herodotux estaba en su puesto, no disparó ni una sola bala. Puso atención a todos los detalles: la manera de como se desarrollaba la batalla, con esa desigual e infernal carnicería, mientras todos morían o que daban gravemente heridos. El a pesar de todo, no podía alterar ese pasado, porque si lo realizaba sabría que alteraría mucho. Con el transcurrir de la batalla, sucedían y sucedían los ataques en el día y la noche. Frente a esto, los ejércitos polacos se replegaron, y mientras toda esa cortina de humo, balas y dolor, cubrían la batalla, se fueron a la línea de los ríos Vístula y San, para poder resistir. En esos sucesos, Herodotux aprendió todo lo necesario, y cuando lo hacía, se acercó un destacamento alemán, comandado por el mismo Tarik, acá no pudiendo escapar. El grupo de la Wertmacht atrapó a Herodotux, y Tarik increpó y humilló a Herodotux: -Por fin nos encontramos, y con dos prisioneros, !jajajajaja¡. Herodotux dijo: -!Jamás te daré esto¡. No es patrimonio de tus glorias, sino de todo el mundo: desde, nosotros los historiadores, hasta el más pequeño de nuestros semejantes.- Tarik respondió- Siempre con tu dramatismo, pero es tu propia gloria lo que te interesa, y a mi me interesa ser reconocido. Siempre fuimos rivales, desde que estuvimos en los círculos históricos. Lo importante es la gloria y ser mejor siempre. Mis notas lo demuestran.- Herodotux le respondió:-Tal vez tu "gloria" satisfaga tu orgullo y contente tu amor propio. Pero esto se trata de mucho. Y a pesar de ser calificado con un número, lo único que vale es lo que califica la vocación.-. Tarik le respondió:- ¡Bah!... Patrañas. A pesar de eso, se que algo te convencerá para que me des el capturador del tiempo. ¡jejejejeje! Mientras lo amenazó, mostró a la familia Lévi- Bawmstein, y los amenazó con matarlos si no le daba el capturador. Herodotux se lo dio, pero...-¡jajajaja! Yo no respeto las promesas. Los encarcelaré y los fusilaré después de ti ¡jajajaja!

Después de esto, Tarik creyó tener todo a su favor, pero...

Sexta Parte

Desde que decidió la suerte de los Lévi Bawmstein y de Herodotux, Tarik fue insospechadamente interrumpido. Recibió de su edecán un mensaje de Berlin, que se le ordenaba presentarse inmediatamente en el Estado Mayor de la Wertmacht. Sin embargo, selló la suerte de esta familia judía y de Herodotux. Cuando estaba Herodotux enfrentando su destino, al presentarse al patíbulo, exclamó:- ¿¡Qué suerte la mía!... Terminar víctima de lo que investigo. Aunque recuerdo esa vez como un historiador francés, llamado Marc Bloch enfrentó la historia, junto con su destino y su vida.- Pero frente a esto, los Lévi Bawmstein le dijieron:-Tú quedarás en la historia, y a pesar que te quiten tu vida y tu oficio, quedarás en la gloria y serás recordado; pero nosotros no somos nada. Frente a esto -argumentaba Jakob- sólo somos parte del pasar. Además nos han quitado mucho, como nuestra dignidad, y nos quitarán nustras vidas.- Herodotux les respondió:- No es así. Tal vez no sean nada frente a la sociedad, pero yo y al igual que ustedes, somos parte de la historia. Tal vez seamos nada frente a lo que sucede, pero la historia no es de los Pilduszki, los Stalin y los Hitler, sino que es de todos nosotros.-. Frente a esto, se llenaron de esperanza, y siguieron ante los demás.

La interrupción de Tarik se trata ba de ir inmediatamente a Berlin. Fue llamado al Estado Mayor de la Wertmacht para dar cuenta de la situación en que se encontraba, y dar un nforme de la situación. Cuando fue recorrió las praderas que eran prácticamente del Tercer Reich, y dijo:-¿Para qué me llamarán? ¿Será para algo en especial?... Una condecoración, más información. Si no es nada de eso, bueno... la mejor medalla fue quitarle el capturador del tiempo, al melo so de Herodotux ¡jajajaja! Llegaba a Berlín un día 3 de septiembre.

Mientras pasaba esto con Tarik, los Lévi Bawmstein, junto con Herodotux se entregaban a su destino. Estaban siendo llamados al patíbulo, por la propia S.S., cuando de pronto:- ¿Qué pasa?- Dijieron todos. Se acercaba un ataque de los soldados polacos y de servicios secretos polacos. Dentro de estos soldados, estaban los compañeros de Herodotux, que lo rescataban, y dentro de la S.S., uno de los oficiales de la S.S., que no estuvo de acuerdo con la guerra, los liberó a todos y los dejó libres, en las prisiones próximas a Gdansk (Danzig). Cuando escapó, Herodotux, les dijo a los Lévi Bawmstein:- Yo creo que es hora de marcharme, y frente a esto, creo que les deseo suerte. Tengan mucho cuidado frente a lo que suceda. Puede que aplasten sus recursos y sus vidas, pero su espíritu, lo lo quebrarán ni con todos los tanques y aviones del mundo-. Toda la familia quedó esperanzada y siguió su lucha, y todo siguió con el ritmo normal de la historia. Después Herodotux regresó a Novorikanov, con la desdicha de no tener su amado capturador del tiempo. Pero esto, no lo lamentaba tanto. Le lamentaba perder la información que contenía en ella.

Cuando Tarik llegó a Berlin, se encontró con una sorpresa:...- ¡Qué bien, me premiarán! ¡jajajaja! El tonto de Herodotux debe estar en serios problemas, y con su vida fuera de este espacio-tiempo, en toda la historia ¡jejejeje!- Pero cuando llegó- ¡Heil Hitler! Usted decía ser el Kommandant Klaus Reismann, pero el fue encontrado acá- Tarik respondió:- Yo soy él. El debe ser un espía polaco, Herr Allgemein .- El general alemán le respondió:- !No¡ El está acá. !Guardias: quítenle todo, porque será fusilado. Además quítenle esa cosa que trae, y llévensela a los científicos y al führer-. Cuando ocurrió todo esto, fue a la prisión, y lo llevaron a la cárcel, abandonando esta época, y disfrazando a una rata, tranformando su materia, en un ser humano. Siempre usaba su astucia para escapar ante estas situaciones.

Mientras ocurría esto, los aliados, que eran Francia e Inglaterra le declaraban la guerra a Alemania, extendiéndo el conflicto, comenzando la Segunda Guerra Mundial.

Frente a esto, regresó a Novorikanov, para presentar algunas evidencias de su trabajo, era un día 2 de agosto del año 3124 d.C, pasó a la Biblioteca Oriental de Sideria, dónde se encontraban los búnkeres alemanes y reflexionó- Mi misión era conocer como se originó esto, y saber sobre los alemanes, pero me he dado cuenta que esto va más allá de lo que quería... Valió la pena conocer a los Lévi Bawmstein y a toda Polonia, y ellos me enseñaron más de lo que debí aprender: me quedó claro que son las personas y no las élites que participan en esto. Eran castigadas con la ambición y la soberbia, pero el espíritu de ellos puso más. Lo que presencié, vale más que mil alemanes por conocer.-.
Cuando siguió explorando las ruinas de los búnkers, encontró un cofre y era nada más que... El capturador del tiempo, que lo relativo, y algunas veces, azaroso de la vida lo puso en sus narices. Con esto se puso muy feliz.

Después de varios meses, cuando Tarik quiso mostrar sus investigaciones, un 2 de diciembre del año 3124 d.C., sus investigaciones, en la Universidad de Novorikanov, se le adelantó Herodotux presentando cada una de sus conclusiones. Las dos posiciones se enfrentaron, y ganó la de Herodotux. Mientras Tarik, lleno de envidia y de coraje le dijo a Herodotux, y a Kamiz y al Profesor Alextinax, además de Arqurik :- !Malditos¡ Me las pagarán algún día, aunque recorra millones de años y te persiga hasta la eternidad, maldito Herodotux.-. Herodotux agradeció a su amigo Alextinax todo sus favores, y les dió todo su apoyo. Pero mientras tanto, en las excavaciones encontraron una nota que decía:

¿Dónde estará ese raro extranjero que nos ayudó? ¿Dónde estará aquel que nos animó? Si no te encuentras, dejamos esta nota para agradecerte por darnos coraje y fuerza, ante estos momentos tan difíciles

Jakob Lévi y la familia Lévi Bawmstein

Herodotux lloró por la emoción y comprendió que esos amigos que dejó atrás, eran un mayor honor y la mejor fuente, que toda la Biblioteca Oriental de Sideria.

Acá termina esta historia. Este es el final clásico que se le da a cualquier cosa, aunque Herodotux esté: Tal vez sí; tal vez no...





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